viernes, 12 de junio de 2009

Introducción a la consolidación

Meta de enseñanza: Que el estudiante comprenda que es y cuál es el propósito del proceso de consolidación.
Propósito: hacer entender al estudiante la importancia que tiene la consolidación dentro del ministerio y guiarlo para que anhele su ejecución y que de manera eficaz se cumpla con el propósito de la visión: hacer de cada miembro un líder.

Introducción

Hoy en día las personas buscan respuestas a sus necesidades espirituales y emocionales, por esta razón es necesario buscar los mecanismos de orientación y cuidado para cada nuevo creyente que llega a la iglesia; de esta manera enseñarles a buscar del SEÑOR y mostrarles que Él tiene un propósito para sus vidas hasta convertirlos en lideres en su obra. Este proceso es la Consolidación.

I) ¿Qué es la Consolidación?

Consolidación es el proceso de cuidado, atención y contacto continuo con el nuevo creyente hasta que se sienta fortalecido y animado para convertirse en un discípulo de CRISTO. Teniendo como propósito los siguientes pasos:

Ø Mostrar los beneficios de pertenecer a la familia de DIOS.
Ø Mostrar interés por sus necesidades.
Ø Ofrecer compañerismo.
Ø Regar la semilla que ha sido puesta (1 de corintios 3:6).
Ø Enseñarle a CRISTO, su amor y la vida abundante que Él tiene.
Ø Hacerlo consciente de su decisión por CRISTO.
Ø Involucrarlo en los Estudios Bíblicos o Células.

II) El Consolídador

La consolidación da resultados efectivos cuando hay alguien comprometido en desarrollarla, respetando cada etapa del proceso. Toda persona que es involucrada como agente consolidador debe tener presente que su misión consiste en cuidar al nuevo creyente reproduciendo en el Él carácter de CRISTO a fin de que de fruto reproduciéndose en otros. Esta tarea implica trabajo, esfuerzo, consagración, dedicación y sobre todo amor por las almas tratando de suplir las necesidades que hay en el corazón de DIOS de alcanzar los perdidos.
Con la consolidación se busca establecer un cambio de vida en toda persona, y para esto se requiere hombres y mujeres comprometidos, dispuestos a supervisar paso a paso el progreso del recién convertido. Para esto se hace necesario que cada consolidador entienda los siguientes aspectos:

a) Santidad (Apartado): Cualquiera que aspire ser usado por DIOS en la consolidación debe ser santo, pues él únicamente escogerá instrumentos limpios a través de los cuales pueda fluir para hacer su obra. DIOS no mezcla los santo con lo profano por eso nunca derrama de su presencia y su unción en un vaso vacio; “Porque escrito está: Sed santos porque yo soy santo” (1 de Pedro 1:16). Cuando el SEÑOR ve la santidad en el corazón del hombre, pone el toque diferente en el ministerio concediéndonos la oportunidad de obtener fruto abundante. Nunca veremos frutos si no hay integridad en nuestras vidas. La Santidad es algo que no sólo se debe anhelar, si no también buscar, únicamente así la presencia de DIOS reposará en su vida. “Siembre ustedes justicia y recojan cosechas de amor. Preparen la tierra para un nuevo cultivo, porque es tiempo de buscar al SEÑOR, hasta que Él venga y traiga lluvia de salvación sobre ustedes” (Oseas 10:12). En términos agrícolas, la tierra que por falta de uso de una cosecha a otra, se ha endurecido (barbecho) y debe ser ablandada de nuevo para poder recibir la nueva semilla. “lo único que le quita autoridad y respaldo a DIOS, es el pecado oculto. Si esto es así, no le eches la culpa a los demás, no te justifiques, anda delante de DIOS y no te calles nada”.

b) Compasión: la palabra compasión se origina del griego “Splanchna”, es decir, entrañas, allí es donde se origina las emociones fuertes y poderosas, las tiernas misericordias, los sentimientos de afectos, compasión, simpatía y piedad. El amor fue la clave del éxito de CRISTO y Él lo manifestó desde el mismo momento en que dejó su trono de gloria para hacerse igual a nosotros (filipenses 2:5-8). JESÚS nos da nuestras palabras del verdadero significado de amar, se olvido de si mismo y se puso en el lugar de las personas viviendo con ellas su aflicción o problemas, e identificándose son ellas. Su prioridad fue suplir la necesidad de quienes al Él llegaban. El apóstol Pablo anhelaba que los de su raza fueran salvos y este deseo lo hacia gemir. Cuán importante es que el consolidador desarrolle este mismo sentir de compasión. En su compasión le dice a los filipenses “Porque DIOS me es testigo de cómo les amo a todos ustedes con el entrañable amor de JESUCRISTO”, ¡esto es compasión!, sentir tristeza por el dolor de los que se pierden y procurar que la ser ganado, reciban el cuidado que necesitan. Recuerde que lo que usted no ama, usted no ministra, JESÚS en todo momento fue movido a compasión, porque lo que toca el corazón de la gente es amor. Callamos la voz del adversario amando a cada persona que nos llegue.

c) Conocimiento de la palabra: el consolidador debe tener presente que o cambiamos a alguien porque tengamos facilidad de expresión o carisma, lo que cambia a las personas es la palabra de DIOS y el poder del Espíritu actuando en sus vidas. Toda persona que ha de cuidar a un recién convertido, debe estar preparada en el manejo de las escrituras, familiarizarse con los textos adecuados para compartir con los que están a su cargo, “Y estos eran mas nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las escrituras para ver si estas cosas eran así” (Hechos 17:11).Toda pregunta que hace un nuevo creyente sólo debe ser respondida a la luz de las sagradas escrituras (Hechos 8: 26-35) la biblia debe ser estudiada, memorizada y aplicada en nuestras vidas para poder enfrentar al enemigo y arrebatar de sus garras las almas e impedir que luego de ganarlas él intente robarlas de nuevo. La palabra del DIOS es nuestra principal arma para vencer al enemigo (Lucas 4:1-13), y sólo a través de ella conocemos bien a DIOS, (Juan 5:39).

d) Disposición: “Y todo lo que hagan, háganlo de corazón como para el SEÑOR y no para los hombres” (colonenses 3:23). Una de las cosas que más agrada a DIOS es que hagamos nuestra labor para Él y no para quienes nos rodean. Debemos hacerlo como él mismo lo haría estando en nuestro lugar, con fuego, empeño y pasión, como si de ello dependiera nuestra propia vida. El apóstol Pablo le dice a Timoteo “Procura con diligencia presentarte a DIOS aprobado, como obrero que no tiene de que avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad” (1 de Timoteo 2:15), una persona dispuesta es siempre diligente y se presenta a DIOS con el deseo permanente de cumplir con la tarea que se le a confiado. Santiago nos sugiere que no podemos ser como la onda del mar que va de un lado a otro sin estabilizarse, (Santiago 1:6 y 8). La consolidación requiere de una firme disposición hacia el cuidado del nuevo creyente.

e) Vida de oración: el consolidador debe pagar el precio en oración por los demás, por que nada se logra sin oración. Lo primero que DIOS quiere que el consolidador entienda, es que la oración debe hacerse en la intimidad (Mateo 6:6), y todos debemos llegar a ser especialistas en este tipo de oración, reclamando ellas las almas y la reafirmación de la fe del nuevo creyente. La ración debe ser dinámica, evitando caer en la monotonía, una oración que mueva nuestro corazón y llegue al corazón de DIOS. El que trabaja en el cuidado del nuevo creyente, debe ir confiado a la presencia de DIOS recordando que JESÚS dijo “Al que a mi viene no le hecho fuera” (Juan 6:37). El profeta Daniel aprendió a usar el secreto de la oración, y por ello se presento delante de DIOS Buscando el favor para su pueblo. En el capitulo 9 de Daniel, encontramos en detalle la manera como el profeta oró buscando la misericordia de DIOS para él y su gente. Daniel se identifico con el pecado de su pueblo y pidió perdón por ellos como si el mismo los hubiera cometido. La vida de oración, debe caracterizar al consolidador (Efesios 6:18), tomando el lugar del nuevo creyente e interceder por el hasta que la misericordia de DIOS le alcance y le de convicción impulsándolo a crecer en su vida cristiana.

III) Pablo, el consolidador

El apóstol Pablo ganó almas con esfuerzo, gimiendo, derramando lágrimas por ellas, por eso leamos (Gálatas 4:19) “Hijitos míos, por quienes vuelvo a sufrir dolores de parto, hasta que CRISTO sea formado en vosotros”. El apóstol Pablo se caracterizo por tener una profunda compasión por la gente, la misma compasión que sintió CRISTO por los necesitados. Al escribirle a los filipenses, el mismo apóstol dice “Porque DIOS me es testigo de cómo os amo a todos vosotros con el entrañable amor de JESUCRISTO”. Esto es compasión, sentir tristeza por el dolor de los que se pierden y procurar que la ser ganados, reciban el cuidado que necesitan. En 2 de Timoteo 1:1-11, Pablo abre su corazón ante su hijo espiritual Timoteo, a quien estaba consolidando y del cual tenía gratos recuerdos:

V6 le motiva a que tenga vivo el don que recibió
V7 le motiva a no desfallecer por el temor, porque DIOS le dio dominio propio
V8 que debe testificar sin avergonzarse
V9 que fue llamado por DIOS al ministerio
V13 que repase cada enseñanza que ha compartido, que guarde la riqueza espiritual recibida por el ESPIRITU SANTO

Conclusión

La consolidación es fundamenta dentro del desarrollo de la visión, y necesaria para el cumplimiento de metas.

Aplicación

Analicé su vida y reconozca en ella si ha estado cumpliendo con el propósito de DIOS para usted, recuerde que usted es un colaborador de DIOS y necesita cumplir con el sueño del corazón de DIOS.

Tareas

1- Debes buscar en la Biblia un ejemplo de consolidación y explicarlo
2- ¿Qué es consolidación?
3- ¿Cuál es el propósito fundamental de la consolidación?
4- ¿Qué es lo que debe entender todo consolidador?
5- ¿Qué es lo que debe hacer el consolidador?
6- ¿Cuál es la característica que hace a Pablo un ejemplo de consolidador? ¿Por qué crees tu que es tan necesaria?

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